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«Hay abuso de poder en todos los ámbitos y en el medio también»

Lo dijo Nicolás Furtado, el actor uruguayo que interpretó a «Diosito» en la popular serie El Marginal.

Furtado dialogó con diario El País de Montevideo, en la alfombra roja que se realizó en Enjoy el jueves previo al mega show Fuerza Bruta para la prensa y los famosos.

Nicolás Furtado debutó como protagonista en cine con Amor de película, que se estrena en marzo, y encarnará a Daniel Pasarella en una serie de Amazon.

—¿Te enteraste que en La Blanqueada quemaron un Judas con la imagen de «Diosito»?

—Me llegaron mensajes y lo compartí en mis redes. Es raro pero es un homenaje, así que es algo lindo.

—¿Qué te pasa cuando ves que suceden este tipo de cosas con un personaje que compusiste?

—No dejo de sorprenderme porque arrancaron con caricaturas, después hicieron remeras, tazas, y hasta ropa interior hay de «Diosito».

—¿Por qué crees que pegó así?

—Es medio caricaturesco y generó mucha empatía con el público. No sé por qué en realidad. Esas cosas suceden o no, y por suerte pasó con «Diosito». Yo súper agradecido.

—¿Imaginabas una popularidad semejante cuando lo creaste o al ser convocaron para la premiada serie?

—No, porque no sabíamos qué tan grande iba a ser El Marginal. Cuando me ofrecieron el personaje me di cuenta de que tenía para jugar bastante, había que aprovecharlo, y eso sí fui consciente de hacerlo, pero después tomó un vuelo que ninguno esperaba.

—¿Cuánto le debes a «Diosito» y qué tan difícil crees que será realizar un personaje supere lo que conseguiste con ese?

—Le debo mucho, casi todo lo que vino después de la serie. Me tienen que dar la oportunidad de poder componer otro personaje para demostrar que no solo se queda ahí en «Diosito», que hay más para ofrecer.

—¿Te gustaría algún rol en especial?

—No sé cuál me gustaría porque sería un personaje nuevo que no exista y que lo cree yo, como pasó con ese, que lo armé junto con el guionista (Adrián Caetano) y el director (Luis Ortega).

Nicolás Furtado. Foto: Marcelo Bonjour

—¿Rechazaste muchas propuestas después de ese papel?, ¿roles que preferiste no hacer?

—Sí, bastante. A partir de ahí empecé a direccionar más mi carrera y a elegir los proyectos que me gustan realmente, antes uno hacía porque había que agarrar experiencia, o porque necesitaba el laburo, ahora hago lo que quiero.

—¿Te arrepentís de alguno?

—No, porque si lo hice fue porque en ese momento me servía.

—Habías estudiado teatro en Uruguay, venías de ese palo, ¿por qué decidiste cruzar el charco?

—Quería trabajar en lo audiovisual, que es lo que más me gusta, y en Argentina encontré un mercado donde todo el tiempo se están haciendo producciones. Creo que ese es mi lugar.

—Golpeaste muchas puertas antes de dar el salto a la fama, ¿qué pasaba cuando no quedabas?

—Hice muchísimos castings a lo largo de mi vida, también para publicidad, y seguía adelante. Tuve la suerte de conseguir alguno más importante como el de El Marginal, y quedar. Hice la prueba y me llamaron a las dos horas confirmándome el papel.

—Participaste en la tira Dulce Amor, ¿te tocó compartir escenas o momentos con Juan Darthés?

—Fue lo primero que hice cuando llegué a Argentina, pero no, a mí no me tocó compartir nada.

—Pusiste en tus redes un mensaje con el hashtag #MiraComoNosPonemos, ¿qué te pasa con el movimiento feminista?

—A veces opino a través de las redes sociales, o apoyo yendo a marchas. Por ahí está mi participación.

—¿A qué marchas fuiste?

—A la de Ni Una Menos y a la de la legalización del aborto en Argentina. Son cosas que apoyo desde mi lugar, pero como uno más, no es que tengo un discurso y salgo a convencer, sino que me manejo individualmente, y cada tanto comparto lo que quiero y me parece.

—¿Te parece importante contribuir desde tu rol de artista o te interesa más como ser humano?

—Lo que pasa es que es un poco lo mismo: soy artista y todo lo que comunique como persona mucha gente no lo logra disociar y termina siendo un conjunto de las dos cosas. Por eso tengo mi opinión, la muestro, pero no me vuelvo fanático de ninguna de las dos veredas porque como artista trabajo para todo el público y lo menos que quiero es dividir. Mi opinión la voy a tener, la gente la sabrá, pero no voy a estar todo el tiempo expresándolo.

—¿Fuiste testigo de escenas de acoso en el ambiente o viste cosas que no te gustaban?

—Testigo no fui porque son cosas muy finas de darte cuenta, solo los protagonistas pueden saberlo, pero es una realidad que hay abuso de poder en todos los ámbitos, y en este medio también.

—¿Te llegan cuentos?

—Me llegan cuentos como a todo el mundo, algunos serán ciertos, otros no, algunos vienen de mejores fuentes, otros no. Son temas delicados. Lo importante es que se traten de una forma seria, que tenga un sentido, que se lleve a la Justicia, y que no quede en lo mediático. Eso me parece fundamental. Quienes tenemos mucho alcance a través de las redes sociales somos grandes responsables de comunicar o no, apoyar o no. Cada uno puede hacer lo que quiera pero debe hacerlo con mucha consciencia.

—¿Qué proyectos tenés para 2019?

—Terminé de filmar la comedia romántica Amor de película (Sebastián Mega Díaz) junto a Natalie Pérez, que se estrenará en marzo o abril de este año. Es un género que nunca había hecho, todo un desafío. También voy a rodar una serie sobre Diego Maradona para Amazon, una plataforma que se va a instalar fuerte en Latinoamérica. Voy a interpretar a Daniel Passarella. Está en mis planes poder acercarme lo más posible a su aspecto físico y hablar con él para construir el personaje.

*Texto: Mariel Varela para diario El País

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